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Campeón en su Casa

El lanzador zurdo de los Cardenales, un Caballero de Colón, enfrenta retos dentro y fuera del diamante

por Brian Caulfield

Al inicio de su 12a temporada como lanzador de las grandes ligas, Trever Miller conoce bien las formas de medir su desempeño en el béisbol: promedio de carreras ganadas, promedio de bateadores ponchados, porcentaje de victorias, juegos salvados y decenas de estadísticas más. Es un relevista desgarbado que juega con los Cardenales de St. Louis y se especializa en sacar a los bateadores zurdos en las últimas entradas; incluso posee una marca de grandes ligas por apariciones consecutivas en el montículo sin decisión de victoria. Habiendo pichado para cinco equipos, la marca vitalicia de este lanzador es un respetable 18-16.

El lanzador zurdo de los Cardenales, un Caballero de Colón, enfrenta retos dentro y fuera del diamante

Pero como padre de una hija que nació con dos orificios en el corazón y un problema genético que es tan raro que no tiene nombre, Miller mide el éxito en la vida de maneras más básicas actualmente: el siguiente suspiro, un sonrisa atractiva, un nuevo movimiento de su hija Grace. No creían que fuera a salir del hospital tras su nacimiento, pero milagrosamente cumple 7 años en junio.

“La fe se da por sentada”, dijo Miller el mes pasado durante el entrenamiento de primavera de los Cardenales en Florida. “Grace es una heroína y mi inspiración. Ha sobrevivido más pruebas físicas que yo en toda una vida como jugador.”

Miller es miembro del Consejo de Caballeros de Colón Our Lady of the Rosary 8104 en Land o’Lakes, Florida. Lo llevó a la Orden fraternal su padre, Terry Miller, quien es secretario financiero del mismo consejo. Padre e hijo son Caballeros del Cuarto Grado de la Asamblea Fr. Malachy Hugh Maguire 2741.

“Me crié como católico y fui a una escuela católica” en Louisville, Kentucky, dijo Miller el joven. Asiste a Misa todos los domingos y cuando se celebra Misa en la casa club de los Cardenales por medio de un arreglo con el grupo Catholic Athletes for Christ.

Miller fue una de las grandes estrellas de béisbol de Kentucky en la escuela preparatoria Trinity, y fue reclutado por los Tigres de Detroit tras su graduación. Pasó unos años en las ligas menores antes de hacer su aparición en las grandes ligas en 1996.

Un año antes se casó con Pari, con quien lleva 16 años de matrimonio, y tiene tres hijos: Tyler, de 14, que es miembro de los Escuderos Colombinos, McKenzie, de 13, y Grace. Cuando nació su hija menor, él y su esposa tuvieron que tomar una decisión sobre su tratamiento. El matrimonio optó por la vida aceptando la operación quirúrgica para cerrar los orificios de su corazoncito.

Actualmente, ella no puede caminar ni hablar, y un simple resfriado puede implicar una visita a la sala de urgencias para evitar que el fluido le invada los pulmones. Aun así, Grace asiste a la escuela con tanta frecuencia como puede y recibe una terapia regular.

“Es luchadora, es fuerte”, dijo Terry Miller, su abuelo. “Es la única niña con su problema que ha sobrevivido más de un año, así que nada me sorprendería, incluso que comenzara a hablar algún día. Estoy seguro de que tendría mucho que decirnos.”

Trever habla de los días negros, unos años antes, cuando estaba enojado con todos, incluyendo con Dios, por la condición de su hija. “Estábamos conmocionados, no comprendíamos”, record. “Tuvimos que obligarnos a aceptar, y como padre yo quería arreglar su situación y no podía. Era una sensación de impotencia.”

Para él, que vive de sus capacidades físicas, ha sido difícil aceptarlo. “Se ve al papá como el que todo lo arregla, pero no había forma de que pudiera arreglar esto. Fue difícil no poderlo controlar.”

Su esposa comenzó a incluir una Biblia en su equipaje, y una noche durante un viaje de trabajo, lanzó la Biblia en contra de la pared del cuarto de hotel. La levantó y comenzó a leer. Ahora desahoga sus frustraciones corriendo, completando maratones de 26.2 millas, en los que lleva una camiseta que dice “26 por Grace, .2 por mí”.

“Creo que nuestra fe en Dios y su ejercicio de correr fueron su salvación”, dijo su esposa. Miller se muestra de acuerdo. “Una cosa que esto ha logrado es hacer que toda la familia siga orando”, dijo. “Por ello, Grace ha hecho que muchas otras personas oren por ella también.”

Trever Miller espera tener otro año estelar con los Cardenales, pero sabe que sus mayores victorias serán en casa con su familia.