ESPIRITUALIDAD DEL PADRE

Cómo relacionar la fe con la vida cotidiana

por el Padre Martin Pable, Capuchino de OFM

La prueba para cualquier tipo de espiritualidad es relacionar los ideales positivos con la vida cotidiana. El hombre debe comenzar a formar una visión y un estilo de vida que corresponda con su compromiso con Cristo.

En lugar de separar todo en compartimentos, comienza a establecer relaciones: primero en su mente, luego en sus elecciones.

Comienza a hacer preguntas nuevas:

1. ¿Cómo ve Dios este tema?

2. ¿Cuál es el plan del Señor para mí?

3. ¿Qué papel juega mi trabajo en las metas superiores que tiene Dios para mí y para el mundo?

4. ¿Qué opina Dios de mi matrimonio, mis hijos y mi estilo de crianza?

5. ¿Cómo ve Dios la sexualidad?

6. ¿Qué enseña Cristo acerca de las relaciones humanas y el trato con personas difíciles?

En lugar de confiar en el juicio y el razonamiento propios, el hombre busca ayuda mediante la oración, la lectura de la Biblia y otras fuentes espirituales, y busca el consejo de otra gente con fe. A medida que crece la visión, también comienza a ver que sus acciones y elecciones deben corresponder con ella.

Es aquí donde las cosas se pueden poner difíciles, porque el hombre puede llegar a la conclusión de que tiene que hacer algunos cambios en su estilo de vida si quiere ser leal a su nueva visión.

Como me dijeron una vez: "La espiritualidad era divertida hasta que me di cuenta de que significaba darle a Dios el derecho de pedirme cosas a mí".

Hay que ser muy claros. La espiritualidad no quiere decir pura diversión. Se trata de disciplina, y es difícil.

Es por esta razón que en A Man and His God (El hombre y su Dios) recalqué la importancia de las disciplinas espirituales tradicionales, en especial la oración y la lectura de la Biblia. Luego intenté establecer relaciones entre la espiritualidad y algunas de las áreas fundamentales de la vida del hombre: la autoestima, el trabajo y el tiempo libre, la búsqueda del amor, el matrimonio y la familia, y los problemas de la vida.

Es posible que el camino de la espiritualidad le parezca exigente e incluso, en algunos momentos, aterrador. Confíe en Dios: confíele su vida, su amor, todo lo que tiene y todo lo que es o le gustaría ser.

De esto se trata la espiritualidad y se ha embarcado en una jornada estupenda.

Este artículo es un fragmento de The Quest for the Male Soul (La búsqueda del alma masculina) (Ave Maria Press, 1996).