Bueno Para Las Madres


Cuando el papa ama a la mama, los hijos se benefician

por Ken Canfield

“¿Quién lo ha ayudado más en su paternidad?”

Hicimos esa misma pregunta a miles de hombres como parte de nuestra investigación. Algunos respondieron, “Mi padre” o “Mi pastor”. Pero la respuesta más generalizada fue ampliamente “Mi esposa”. Y cuando preguntamos, “¿Quién lo ayuda a superar las luchas de su paternidad?” la respuesta número uno fue de nuevo “Mi esposa”.

Puede reconfortarse al saber que no está solo como padre, pero también se le plantea otro desafío porque su poder como padre se ve afectado en gran medida por su relación con la madre de sus hijos. ¿Lucha junto a ella a medida que avanza hacia un objetivo común o lucha contra ella y da vuelta en círculos?

Ella es su bien principal y la aliada número uno como padre y el demostrarle amor y respeto es una de las mejores cosas que cualquier padre puede hacer por sus hijos.

1. Dos perspectivas indispensables

Incluso si usted fuera una especie de Superman, aún podría brindarles a sus hijos apenas una perspectiva masculina del mundo (bastante valiosa, por cierto). Se necesita una mujer (de preferencia la madre) para ofrecerles un aporte femenino profundo que complete su mundo y abra aún más las maravillas de la edad adulta.

Por estar embarazada, dar a luz y cuidar a sus hijos en su forma única y propia, la madre ve cosas en ellos y sobre ellos que usted podría perderse por completo.

Su perspectiva puede ser bastante esclarecedora cuando cambia impresiones, en especial cuando se trata de comprender a las hijas en crecimiento. Y su sensibilidad natural a las necesidades de sus hijos la vuelve una experta a la hora de satisfacer dichas necesidades. No se ponga celoso, sea humilde. Solicite su consejo y escuche realmente; o siéntese junto a ella y dígale: “Cariño, ¿cómo lo estoy haciendo?”

2. Un modelo de caballerosidad

“Salga con su pareja” es más que sólo una frase inteligente. Es una filosofía. Es un modo de pensar que reestablece algunas de las condiciones de su relación de novios. Probablemente no tenga que pedirle permiso al padre de ella ni preocuparse más por un toque de queda a las once de la noche. Pero el objetivo vale la pena: volver a ganar continuamente el cariño de su verdadero amor. Reviva cenas y películas, haga caminatas en el parque, visite los sitios que solía frecuentar e incluso comience a demostrar el cariño en público otra vez.

Durante su ceremonia de boda, verbalizó su compromiso de inmediato. El matrimonio es una oportunidad de demostrar esos votos todos los días.

El vivir sus votos matrimoniales también ayuda a sus hijos. Puede conversar con sus hijos sobre lo que pueden esperar en sus primeras citas, pero también puede mostrarles mucho. Su hijo toma notas inconscientes. Pregunta, “¿Cómo debo tratar a las mujeres?”

“¿Qué significa ser un esposo?” Su hija también lo tiene en la mira. El pensamiento de entregarse a un hombre en matrimonio puede ser aterrador. Ella se pregunta qué tan bien le fue a su madre en el trato. Sus hijos miran cuando abre las puertas del automóvil para su esposa. Escuchan atentamente cuando la halaga sobre lo linda que luce con ese vestido nuevo o expresa su gratitud por todo lo que ella hace por usted.

Papá, apasiónese por quien le brindó la oportunidad de ser padre en primer lugar.

3. Un sentimiento de seguridad

Una niña de cuarto grado escribió sobre su padre, “Él trata muy bien a mi mamá, lo que me hace sentir querida”. Las expresiones diarias de cariño por su esposa hacen milagros en su matrimonio, pero sus hijos también aprenden. Si la atmósfera del matrimonio es de desconfianza o enojo, entonces ese humor se evidenciará en toda la familia. Si la atmósfera del matrimonio es la falta de comunicación, los niños se acostumbrarán al silencio y la aprensión. Por otra parte, si la atmósfera del matrimonio es de amor, toda la familia absorberá ese amor.

Las palabras y las acciones que demuestran su amor por su esposa les brindan a sus hijos una prueba convincente de que la base de sus vidas (su compromiso matrimonial) no va a debilitarse, derrumbarse y separarse. Cuando el papá ama a la mamá, todo funciona bien en el universo.

Uno de los mejores legados que puede dejarles a sus hijos (y a los nietos que vendrán) es la convicción firme de que el matrimonio no debe tomarse a la ligera. Vale la pena su compromiso y vale la pena mantenerlo en los tiempos difíciles. Demuéstreles que su matrimonio vale cada esfuerzo que pone en él y que, algún día, el de ellos lo valdrá también.

El Dr. Ken Canfield es el fundador del National Center for Fathering.