BUENO PARA LAS MADRES


Secretos de hombres casados

Por Scott Haltzman, M.D.

Las mujeres son mejores en las relaciones ¿no es cierto?

No tan rápido.

Es verdad, los expertos en relaciones y los estudiantes de biología evolutiva argumentan que las mujeres están dotadas de habilidades superiores para manejar la dinámica relacional. Pero, examinemos esa propuesta con más cuidado. ¿Los hombres también pueden dominar las habilidades relacionales?

Sabemos que los hombres pueden dominar habilidades en las ciencias, la literatura y el liderazgo, como se demuestra cada año en la ceremonia del Premio Nóbel, en la que los hombres dominan estos campos. Los hombres también han demostrado excelencia en disciplinas que van desde la arquitectura hasta las artes culinarias.

Entonces, ¿es lógico pensar que también pueden dominar las habilidades relacionales? Mi experiencia como terapeuta matrimonial me demuestra que los hombres tienen una aptitud maravillosa para hacer que las relaciones perduren. El tener el cerebro de un hombre (y los talentos de un hombre para resolver problemas) es una ventaja, y no un problema, para las relaciones comprometidas.

El secreto consiste en lograr que los hombres comprendan lo tan buenos que pueden ser en este ámbito.

Pero admitamos algo desde el principio: a los hombres no les gusta trabajar en las relaciones tanto como a las mujeres.

Es fácil cederles a las mujeres las habilidades de mantener el matrimonio. A mí, por ejemplo, me gustaría llegar a mi casa al final de un día de trabajo y ver que mi esposa, Susan, ha puesto todas las piezas en su lugar para hacer que nuestra relación funcione a la perfección. ¡Pero Susan tiene ideas distintas! Yo me esfuerzo por mejorar el matrimonio porque adoro a mi esposa y deseo hacer todo lo posible para cumplir sus sueños. Pero no es fácil.

Descontento y divorcio

Sin embargo, las estadísticas muestran una historia sorprendente. A pesar de sus votos matrimoniales de permanecer juntos en la prosperidad y en la adversidad, hay más probabilidades de que las mujeres reaccionen a la infelicidad conyugal marchándose. Las esposas provocan de dos tercios a tres cuartos de todos los divorcios y las separaciones. Existen más probabilidades de que expresen su descontento, elevando en 80% todas las discusiones domésticas. También hay una probabilidad mayor de que las mujeres critiquen a sus esposos.

Es comprensible que ellas expresen el descontento en el hogar, dado que las mujeres tradicional, y estadísticamente, dominan el gallinero. De acuerdo con Steven Nock, autor de Marriage in Men’s Lives (El matrimonio en la vida de los hombres), las mujeres hacen la mayor parte del trabajo doméstico y de la planificación social. Así que tienen derecho a plantear sus inquietudes domésticas. Pero cada queja que presentan pone la carga en la espalda del esposo. Instintivamente, los hombres evitan estas quejas encerrándose o poniéndose a la defensiva. Cuando un esposo responde evitando a su esposa, disminuye la calidad del matrimonio. El esposo fracasado supone que su esposa es una experta en relaciones y reacciona mal a su liderazgo riguroso, contribuyendo de este modo al descontento conyugal.

“Sr. Arréglelo”

Las estadísticas sugieren que los esposos pueden contrarrestar el descontento de sus esposas convirtiéndose en expertos matrimoniales ellos mismos. El Dr. John Gottman descubrió que los matrimonios exitosos incluyen esposos que evitan las reacciones negativas inmediatas a las inquietudes de sus esposas. Estos hombres aumentan las probabilidades de tener un matrimonio feliz permitiéndose aceptar la influencia de su esposa. Reconocen la oportunidad de utilizar sus habilidades “masculinas” para resolver el problema. Estos esposos ven los males matrimoniales como un artículo doméstico que funciona mal: lo desarman e intentan arreglarlo.

Durante mucho tiempo el papel de Sr. Arréglelo ha sido objeto de burla entre muchas mujeres. Los terapeutas consideran que el enfoque “cuénteme el problema y le diré la solución” de los hombres no responde a los problemas más profundos que afectan la relación. El mensaje fundamental de la cultura popular es: que los hombres sean mejores para resolver problemas no sirve para nada en materia de relaciones.

Tonterías

Es por eso que establecí un sitio web y una base de investigación destinada a honrar el abordaje de los hombres en las relaciones y a celebrar las formas en las que hacemos funcionar el matrimonio. En SecretsofMarriedMen.com, los hombres contribuyen con sus perspectivas confidenciales sobre sus experiencias matrimoniales. (También se invita a las mujeres a hacer aportes). Luego compilé la información reunida en el sitio y escribí The Secrets of Happily Married Men: Eight Ways to Win Your Wife's Heart Forever (Los secretos de los hombres felizmente casados: ocho formas de ganar el corazón de su esposa para siempre ).

Compartir secretos

The Secrets of Happily Married Men se concentra en dos clases de secretos. Uno es el secreto que un hombre no revela a su esposa. No el secreto oscuro y seductor de una aventura amorosa o una cuenta bancaria en el extranjero, sino una limitación para compartir los detalles de sus pensamientos y acciones cotidianas con su esposa, dentro y fuera del matrimonio.

Puede ocultar estrategias románticas (como el hombre que lleva notas en una Palm Pilot para enviar flores a su esposa todas las semanas) o sentimientos (de vulnerabilidad o vergüenza). Estas son cosas que los hombres pueden haber aprendido con el tiempo a guardarse para sí mismos en beneficio del matrimonio. Bobby es un buen ejemplo de esa clase de hombres. Con sólo tres años de matrimonio, declara: “Antes compartía cosas sobre mis problemas familiares pasados con la esperanza de que ella entendiera mi posición. La respuesta que recibía era poco comprensiva o me causaba una discusión. Así que, fuera mi tendencia natural de ser más reflexivo que conversador, termino callándome por completo.

The Secrets of Happily Married Men también aborda los secretos que nosotros, los hombres, no nos contamos. Victor, por ejemplo, describe que domina su relación con su esposa sin el apoyo de otros hombres casados. “Las mujeres desean que escuches y comprendas, no que resuelvas el problema. Estoy casado desde hace 14 años y soy un sobreviviente de muchas batallas verbales con el sexo opuesto. Nunca compartí mis técnicas de supervivencia con nadie”.

Tradicionalmente, a los hombres no se los educa en habilidades relacionales. Es una obviedad arraigada que los hombres no compran libros sobre relaciones. Las revistas masculinas, con pocas excepciones, evitan hablar sobre relaciones, haciendo en cambio una búsqueda de la serie perfecta de ejercicios abdominales. Según se nos aconseja, el hecho de reforzar nuestra musculatura garantizará que las chicas nos persigan.

¿Pero qué hacemos una vez que nos casamos con ellas? Busque las publicaciones y la televisión dirigidas a los hombres: no encontrará nada sobre cómo ser un hombre felizmente casado. Las relaciones comprometidas terminan siendo un poco más complicadas que lo que Maxim le hace creer.

 The Secrets of Happily Married Men va más allá de la conclusión de que el conflicto conyugal es la norma. Ayuda a los hombres a conocer los problemas matrimoniales de otros y les enseña que pueden hacer algo al respecto.

El Dr. Scott Haltzman finalizó su capacitación en psiquiatría y Residencia en Jefe en la Universidad de Yale. Su sitio web es www.secretsofmarriedmen.com