BUENOS PARA LAS MADRES


Renueve sus votos y su matrimonio

por Carey Casey

Hombres, ¿están valorando a sus esposas? Permítanme ocuparme de esa tontería en este momento. Tengo amigos cuyas esposas murieron de cáncer. Hace un tiempo recibí una llamada de mi amigo Billy sobre su esposa, a quien había amado desde que se conocieron en la universidad. Me dijo, “Carey, está enferma. Realmente está en problemas”. Y perdió el control y se echó a llorar.

Los hombres que perdieron a sus esposas darían cualquier cosa por volver y mejorar un poco las cosas. Quizás cambiarían sus prioridades o aprovecharían mejor el tiempo que tienen. Los hombres que atravesaron un divorcio a menudo tienen sentimientos similares.

A veces uno oye sobre parejas que renuevan sus votos matrimoniales y me parece que es una idea útil, independientemente de que se trate de una ceremonia formal o apenas de una renovación interna del compromiso, "a partir de este día, hasta que la muerte nos separe".

¿Y qué sucede con la frase “en la salud y en la enfermedad”? No creo que la novia y el novio tengan plena noción de lo que están diciendo. ¿Qué pasaría si la ceremonia matrimonial enumerara efectivamente algunos de los desafíos, enfermedades y tragedias posibles? ¿Qué pasaría si uno de los esposos contrajera cáncer, quedara paralizado o tuviera problemas mentales?

Existe la posibilidad de que pierdan a un bebé antes de nacer. La tragedia casi siempre nos toma por sorpresa. Y de repente olvidamos los votos expresados hace muchos años o nunca nos dimos cuenta de lo que querían decir esos votos en primer lugar.

Pienso en este tipo de desafíos y le doy gracias a Dios por mi esposa, Melanie. Ella es una bendición para mí e intento ayudarla en las pequeñas cosas todos los días: alcanzarle algo de la cocina o lavar los platos o poner la ropa sucia a lavar o apenas hacer la cama.

Probablemente pueda enumerar cientos de formas de ayudarle a su esposa, desde organizar una segunda luna de miel hasta bajar el asiento del inodoro. Todo ayuda y agrega.

Permítanme confesar, cuando invierto en Melanie, obtengo algo a cambio. Ella es una extensión mía dondequiera que vaya. Me brinda una respuesta excelente y un estímulo especial en todo lo que hago. Me hace sentir un mejor padre. Me ama con mis quebrantos y debilidades. Y eso me hace amarla aún más.

Papá, aunque no siempre lo parezca, tu matrimonio es un gran regalo de Dios. Espero que renueves tu compromiso con los votos que le hiciste a tu esposa.

 Carey Casey es el Director Ejecutivo del National Center for Fathering.