Un padre para la eternidad


El gran estadista protege el matrimonio

por Carl Anderson

En la actualidad Thomas More es reconocido como uno de los grandes defensores de la dignidad humana y los derechos de la conciencia humana. More había ganado fama y fortuna considerables como abogado en la Inglaterra de los Tudors. Se convirtió en uno de los grandes favoritos del Rey Enrique VIII, quien le otorgó generosos subsidios de tierras y lo convirtió en Canciller de Inglaterra en 1529. Pero la posición de More en la cima duró poco y coincidió con la ruptura de Enrique con la Iglesia Católica. Enrique se casó con Catalina de Aragón, pero su unión produjo sólo una hija. Preocupado por asegurar su propio sucesor a través de un heredero varón, el rey quiso que se anulara su matrimonio con Catalina. Para esto, necesitaba una dispensa papal que el Papa se rehusaba a otorgar.

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Los cinco años siguientes estuvieron marcados por una división cada vez más amplia entre Enrique y la Iglesia Católica, que culminó en la aprobación de la Ley de Supremacía en el Parlamento en marzo de 1534. La ley afirmaba que “su Majestad el Rey con razón y derecho es y debe ser el Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra”.  La medida también requería que los súbditos ingleses hicieran un juramento que reconociera al descendiente de Enrique y su nueva reina, Ana Bolena, como heredero legítimo al trono, ratificando de este modo la legitimidad del divorcio de Enrique.

Durante este período, More, mientras hacía todo lo posible por evitar una confrontación con el rey, permaneció con firmeza del lado de la Iglesia. La Ley de Sucesión le impuso una elección fatal: podía hacer el juramento o arriesgarse a una acusación por traición. Eligiendo la segunda opción, fue encarcelado en la Torre de Londres en abril de 1534. Mientras estuvo en prisión, More estuvo sujeto a presiones de todas clases para que cambiara de opinión, pero se rehusó categóricamente. Finalmente, el 1º de julio de 1535 fue acusado formalmente de traición. Se lo encontró culpable de inmediato y fue decapitado el 6 de julio de 1535. Exactamente cuatrocientos años más tarde, More fue canonizado por el Papa Pío XI.  De forma simple y a la vez profunda, More estableció la norma para todos aquellos de fe cristiana que trabajan para el gobierno, cuando dijo justo antes de su ejecución, "Díganle al Rey que muero como su sirviente fiel, pero Dios está primero".

Todo lo que conocemos sobre More nos dice que se preocupaba profundamente por su familia. Un motivo por el cual trataba desesperadamente de evitar una confrontación con el rey era para protegerlos. Sin embargo, finalmente More debió sacrificar tanto su vida como la seguridad de su familia por un principio que le dio un significado eterno y una unidad eterna a su familia: la naturaleza sacramental del matrimonio. Porque al aceptar la disolución del matrimonio del rey, había también un acuerdo implícito con la disolución posible de cualquier matrimonio. Esto era un aspecto que no podría haberse perdido en un abogado brillante como More. De este modo, uno de los grandes estadistas y hombres de conciencia de la historia encontró la muerte por la defensa del principio de la unidad sacramental del matrimonio.

Extraído de A Civilization of Love (Una civilización de amor) (HarperOne, 2008) de Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón.