PATRONO DE LOS PADRES


Hombre de familia

Porque José fue esposo de la Bendita Virgen María formó con ella una familia. Cuando los esposos se unen para intercambiar votos públicamente y tienen testigos de su matrimonio, se convierten en una familia.

Por su naturaleza, el matrimonio es indisoluble y está destinado a brindar apoyo mutuo a los esposos. En una sociedad donde la vida familiar colapsa y nuestro orden social se deshace, la enseñanza de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio y la obligación de los padres con sus hijos es un recurso oportuno.

En el plan de Dios para nuestra salvación la segunda persona de la Bendita Trinidad debía convertirse en uno de nosotros. Para hacerlo, María daría luz a su hijo. San José sería llamado por Dios para servir a la persona y a la misión de Jesucristo “mediante el ejercicio de su paternidad” (8).

De este modo, podemos alegrarnos de que San José a través de su matrimonio con María quedó atrapado en el misterio de la paternidad espiritual y se convirtió en un modelo de matrimonio, cuidado de los hijos y un ejemplo de la Sagrada Familia.

La familia es esencial porque es “la célula original de la vida social” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2207). Es la sociedad natural en la que un esposo y una esposa se unen en el amor y se brindan apoyo mutuo. A partir de esa célula original toda la comunidad humana crece en una serie cada vez más amplia de relaciones.

El Arzobispo Donald Wuerl de Washington, D.C., ha escrito numerosos libros sobre la fe católica. Este artículo es un fragmento del ejemplar de junio de 2002 de Columbia, la revista mensual de los Caballeros de Colón.