El Tema de Este Mes

Un Hombre de Carácter
Por Brian Caulfield

La reputación es lo que hombres y mujeres piensan de nosotros.
El carácter es lo que Dios y los ángeles saben de nosotros.

Éstas son las palabras que una maravillosa profesora de escuela escribía en el álbum de cada uno de sus estudiantes que se graduaba, en una letra impecable que nunca vaciló durante los numerosos años que vivió enseñando. Recibir este mensaje de Miss Howlett era un rito de iniciación; cada uno sabía que se había ganado el paso a la escuela media superior cuando le dedicaba estas poderosas palabras sobre la vida.

El carácter es lo que Dios y los ángeles saben de nosotros.

Pero, ¿qué es exactamente el carácter? Bueno, no cabe duda de que, como diría Miss Howlett, es algo más que la buena opinión que el mundo tenga de uno. Es más que solo verse bueno, o incluso realmente hacer buenas obras en público. Carácter es hacer algo bien incluso cuando nadie está mirando, incluso cuando duele, incluso cuando significa una pérdida personal, hasta el punto de perder una buena reputación pública o una posición favorable.

El carácter se prueba no cuando es conveniente o fácil hacer el bien, sino cuando es difícil y arduo, cuando hacer lo correcto significa ir en contra de la marea o la tendencia actual.

Nosotros los hombres debemos pensar con tiempo y dedicación cómo correspondemos a esta norma. ¿Hacemos lo correcto incluso cuando resulta difícil? ¿Estamos dispuestos a defender abiertamente nuestros principios? ¿A quién acudimos en busca de guía y aliento, a “Dios y los ángeles” o a las atracciones del mundo?

Después de todo, Jesús habla enérgicamente sobre la necesidad de hacer lo correcto cueste lo que cueste:

“Bienaventurados los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.” (Mat 5, 10)

“No son los que me dicen: “Señor, Señor”, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.” (Mat 7, 21)

“¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?” (Marc 8, 36)

El carácter y la ambición

El problema del carácter, o la falta de éste, puede afectar hondamente y tener amplias repercusiones sociales.

Aunque son muchas las causas y fuerzas que afectan el colapso financiero actual, la médula del problema es una crisis de carácter. Si aquellos que dominan el sector financiero, y el gobierno, hubieran pensado primero en el bien común, y no en su ambición o en su ganancia personal – y se hubieran negado a emprender lo que muchos sabían que eran malas prácticas de negocios sin futuro --, entonces no tendríamos que enfrentar las profundidades de la recesión actual.

Si los hombres hubieran desarrollado el carácter de “Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos” (ver Mateo 7, 12), una buena parte de la deuda incobrable no se habría transmitido por toda la red financiera, para al fin ahogar todo el sistema de créditos y provocar el colapso de bancos completos. Si más genios de Wall Street hubieran respetado el dinero de los inversionistas como el suyo propio, habría habido menos inversiones, préstamos y “derivados” en riesgo.

El Caballero Supremo Carl Anderson habla de estos hechos en una columna reciente distribuida por Zenit, y se espera que también el Papa Benedicto XVI trate estos temas en su encíclica Caritas in Veritate (Amor en la Verdad), que será dada a conocer el 29 de junio, en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo.

Nunca hemos tenido tanta necesidad de escuchar un mensaje sobre “amor y verdad” como hoy. Necesitamos con verdadera desesperación escuchar la verdad sobre la persona y la condición humanas. Y necesitamos escucharla en términos de caridad o amor, porque solo el amor toca el corazón, toca la voluntad y cambia a la persona. Como solía decirlo el Papa Juan Pablo II, “solo el amor es una respuesta adecuada para el persona humana.”

Carácter y Credo

El carácter se reduce a esto: ¿En qué y a quién creemos? ¿Qué estamos dispuestos a hacer o sacrificar por la verdad?

He aquí una corta lista para los padres:

• ¿Hago lo correcto incluso cuando nadie me mira o se va a enterar, tanto en la casa como en el trabajo o en la esfera pública?

• ¿Me niego a participar en las malas acciones de otros, o a aprobarlas?

• ¿Digo la verdad con caridad cuando la situación me lo exige, defendiendo mi fe, protegiendo a los que son injustamente acusados, buscando la justicia en todas mis relaciones con los demás?

• ¿Intento transmitir mi fe y mis valores a mis hijos, incluso cuando se rebelan o me ignoran?

• ¿Vivo según la Regla de Oro, haciendo por los demás lo que yo quiero que hagan por mí?

• ¿Me importa más la opinión de Dios y de los ángeles que la de hombres y mujeres?

Recursos para fortalecer el Carácter

Para encontrar una meditación más profunda sobre el carácter y lo deberes de los padres, descargue u ordene el folleto exclusivo de Padres para Siempre:

A Guide to Confession for Fathers
Una Guía de Confesión para Padres.

Lleva el imprimatur del Obispo William E. Lori de Bridgeport, Capellán Supremo de Caballeros de Colón.

Los folletos de la Serie San José tratan temas sobre el carácter masculino. Pueden leerse en línea o pedirse por medio del Sitio Web Padres para Siempre.

• Convirtiéndose en Un Verdadero Hombre de Dios

• La Vida Virtuosa

• Una Vida de Oración

¡Unámonos para fortalecer nuestro carácter!

Brian Caulfield es editor de Padres Para Siempre, una iniciativa de Caballeros de Colón para los hombres y sus familias.