Un fármaco peligroso


por la Redacción de Columbia

En 1960, la FDA aprobó la píldora contraceptiva oral combinada, o píldora de control natal, para su uso en Estados Unidos, lo cual inició un experimento social con consecuencias graves y de largo alcance. A pesar de los riesgos para la salud y otros efectos secundarios, millones de mujeres actualmente confían en las hormonas sintéticas que contiene “la píldora” para inhibir lo que podría ser una fertilidad saludable.

Para saber más sobre los efectos de la píldora en la salud y la sociedad, Columbia entrevistó al Dr. James J. Joyce, quien practica la medicina familiar, incluyendo la obstetricia, en el suroeste de Minnesota. Él es miembro del Consejo St.Mary 3134 de Sleepy Eye, Minn, y se ha desempeñado como asesor médico de tecnología procreativa natural y también en un Centro de FertilityCare desde 1992.

Columbia: Cuando se aprobó por primera vez la píldora como contraceptivo, no se parecía a ningún fármaco anterior. No estaba diseñada para tratar ninguna enfermedad, sino para suprimir una función biológica normal. ¿Cómo sucedió esto?

Dr. Joyce: La ética médica exige que las medicinas que se suministran sean menos peligrosas que la enfermedad que tratan. Con varias premisas falsas, algunos han concluido que el embarazo (que no es una enfermedad) implica riesgos, y que cualquier método para evitar el embarazo es justificable si es menos riesgoso que el embarazo.

Columbia: Muchas personas se dejan convencer de que la píldora de control natal es “segura”. ¿Qué tan graves son los efectos secundarios y los riesgos para la salud de las mujeres que toman la píldora?

Dr.Joyce: Las diversas píldoras contraceptivas que se usan actualmente tienen una larga lista de efectos secundarios que se han publicado en revistas o en línea. Las alteraciones en la coagulación de la sangre que pueden provocar derrames, problemas pulmonares e infartos son algunos de los problemas más graves de corto plazo. Los riesgos de largo plazo incluyen un incremento de 40% en el riesgo de cáncer de mama premenopáusico si se toman antes del primer embarazo que llegue a término, así como un riesgo mayor de cáncer cervical.

Columbia: ¿Cómo respondería al reportaje de primera plana de la revista Time, que dice que los descubrimientos de un estudio de 40 años indican que “Las mujeres que toman la píldora tienen menos probabilidades de morir prematuramente de cualquier causa, incluyendo cáncer o problemas cardiacos”?

Dr. Joyce: Las afirmaciones y los estudios de este tipo exigen una revisión cuidadosa para detectar cualquier sesgo, efectos negativos colaterales o trucos matemáticos internos. Después de todo, no resulta nada lógico que tomar fármacos para reprimir una función normal de cuerpo sea más sano que dejar que se cumpla como debe ser.

Columbia: ¿Alguna vez se receta la píldora por razones que no sean evitar el embarazo?

Dr. Joyce: Desde que estos fármacos están en el mercado, los médicos los han utilizado para tratar toda clase de problemas. Pero no son una cura para ninguna enfermedad. Su utilización puede ocultar problemas serios donde los síntomas como un sangrado anormal o una menstruación dolorosa pueden ser las únicas indicaciones de un problema subyacente.

Columbia: ¿Es cierto que estas píldoras contraceptivas pueden actuar como abortivos, esto es, causar la muerte de un embrión humano al poco tiempo de su concepción?

Dr. Joyce: Existen numerosos estudios que muestran que causan una variedad de cambios en la fertilidad normal, los cuales pueden interferir con la vida de una persona después de la concepción. Por ejemplo, pueden provocar cambios en el endometrio de la mujer que pueden impedir la implantación del embrión sin que la madre lo sepa siquiera. Muchas de las personas que conocemos fueron concebidas mientras su madre utilizaba un contraceptivo hormonal, pero muchas más pueden haber perdido la vida tras su concepción.

Columbia: ¿Qué efectos tiene la píldora sobre la estabilidad e intimidad del matrimonio?

Dr. Joyce: Se ha demostrado que estas píldoras están asociadas con menor intimidad, bienestar general y espiritual, en comparación con las parejas que usan métodos naturales de planificación familiar. Algunos estudios sociológicos han mostrado que tomar contraceptivos puede afectar la forma en que el hombre y la mujer eligen a un compañero para el noviazgo. Quizás tengamos un aspecto, una actitud o un olor diferentes bajo la influencia de estas hormonas. A primera vista, parecen ser cambios muy leves, hasta el momento de considerar que más adelante, cuando se haya desvanecido la influencia de la hormona artificial, la persona puede encontrarse con alguien que no tiene la misma apariencia, actitud u olor que antes. Los estudios en los animales indican que estos cambios pueden tener efectos dramáticos en las relaciones y en el cortejo. Resulta significativo que las parejas que usan los métodos de planificación familiar natural rara vez se divorcian.

Columbia: Estudios recientes han demostrado que los contraceptivos orales han afectado el medio ambiente, como las reservas de agua. ¿Significa esto que la píldora puede tener consecuencias inesperadas para la salud de la población en general?

Dr.Joyce: Los contraceptivos hormonales se eliminan del cuerpo a través de los riñones y llegan hasta los sistemas de aguas residuales de cada comunidad. Éstas contaminan el agua, ya que no se filtran ni se eliminan químicamente del agua que bebemos. El Departamento de Pesca y Fauna Silvestre de Estados Unidos ha reportado disrupción endocrina (sobredosis de hormonas) en los peces y anfibios de las corrientes de agua en todas las áreas del país donde se han realizado análisis. Este síndrome ha afectado la capacidad reproductiva de estas poblaciones, Aunque un 10% de las parejas d Estados Unidos sufre de infertilidad, no se ha establecido si ello se debe a las hormonas contraceptivas que se encuentran en el agua potable.

Columbia: ¿Qué pueden hacer los católicos y otra gente de bien para contrarrestar los efectos negativos de la píldora sobre la salud y la sociedad?

Dr. Joyce: En primer lugar, averigüe si su médico puede respetar su fe y sus preceptos. En caso afirmativo, solicite que se respete su fertilidad como una parte integral de su cuerpo y averigüe si forma parte del 10% de los médicos que saben lo suficiente sobre los métodos naturales de control de la fertilidad para recomendárselos. Si tiene una fertilidad normal no tome fármacos (Si no está estropeado, no trate de arreglarlo). Exija que los problemas de salud relacionados con el ciclo de la mujer se evalúen en lugar de suprimirse con estos poderosos fármacos en contra de la fertilidad.

Si ha usted o al algún miembro de su familia le han sugerido el uso de estos fármacos para aliviar una menstruación dolorosa o un sangrado irregular, pregunte sobre las alternativas que no afecten su fertilidad, como una mejor dieta, un ejercicio apropiado y agentes antiinflamatorios simples. Si persisten estos problemas, pida que analicen si tiene algún problema común y vea si existen soluciones médicas o quirúrgicas. Por ejemplo, los problemas que a menudo no se diagnostican son la deficiencia de ciertos ácidos que se encuentran en determinados pescados o nueces, problemas de la tiroides que son fáciles de tratar, síndrome de ovario policístico, que se puede resolver de varias formas, y endometriosis, que puede requerir una intervención quirúrgica que preserve su fertilidad y le evite dificultades para toda la vida.

Finalmente, si tiene problemas o preguntas sobre la infertilidad, hay cada vez más centros que le ofrecen una evaluación completa de la fertilidad y un tratamiento ético de los problemas de infertilidad con tasas de éxito muy elevadas (Visite fertilitycare.org para mayor información).