El tema de este mes


Las 10 mejores razones para tener una buena comunicación con su cónyuge.

10. Le ahorra dinero
No cabe duda que una mala comunicación puede resultar cara. Por lo general, el esposo que dijo “lo que no debía” o que no dijo “lo que debía” regala flores, dulces, obsequios grandes o pequeños. Si analiza las equivocaciones costosas dentro del matrimonio verá que la mayoría son causadas por una mala comunicación.

9. Ahorra tiempo
“Ajá”, “claro” “lo que digas” podrían tomarse como una forma eficiente de contestar a su marido o su mujer cuando quiere hablar, pero no lo son. Tarde o temprano es necesario discutir sobre un problema que no ha sido resuelto. Así que a la larga tomarse el tiempo de hablar con su cónyuge puede ahorrar tiempo. No tendrá que empezar todo desde el principio, ya que la comunicación fue clara y honesta desde la primera vez.

8. Le otorga puntos para el futuro
Cada vez que tiene una buena conversación con su cónyuge se crea una especie de crédito para la comunicación futura. Ambos saben y esperan lo que son capaces de compartir porque existe un historial de éxito.

7. Es bueno para su salud
Una buena comunicación dentro del matrimonio reduce la tensión por dos razones. La primera es que les permite resolver la tensión entre ustedes, y la segunda es que les permite dar salida a ciertas preocupaciones de otras áreas de su vida. Muchos matrimonios afirman que su pareja es la primera persona en quien confían totalmente. “Puedo decírselo todo”, dijo hace poco una esposa, “yo sé que me va a escuchar y a entender lo que siento.”

6. Le permite concentrarse en otras cosas.
¿Alguna vez le ha sucedido que sigue con la misma discusión que había entablado en el trabajo? “Debí decirle esto”, se dice para sus adentros. “¿Ah, sí? ¿Y qué pasó la vez que lo hiciste?” Puede que esté tan molesto por una conversación inconclusa que llame a su esposa para disculparse o para dar otro buen argumento. El hecho de escuchar y hablar de manera efectiva resuelve el problema y le deja la mente libre para concentrarse en otras tareas.

5. Fortalece su relación
Las parejas que no tienen una buena comunicación corren el peligro de perder el amor y el afecto que se tienen. Todas las relaciones se alimentan de comunicación. Si no tiene comunicación con sus padres, hermanos, colegas, hijos o con su pareja, pierde el contacto con ellos y se debilita su relación.

4. Aprende más sobre sí mismo
¿Alguna vez ha tratado de explicar sus ideas o sentimientos a otra persona, y se ha encontrado con que en el curso de la conversación cambia su postura? Expresar las ideas con palabras obliga a darles más claridad. También, al hablar y escuchar adquieren precisión.

3. Hay menos disputas
 “¿Por qué no me hablas?”
“Ya sé que algo te molesta. ¿Qué te pasa?”
“No te vayas. Habla conmigo, por favor.”
Sea honesto. Eludir la comunicación cuesta tanto trabajo como comunicarse. Así que, ¿por qué no habla? ¿Le gusta que lo estén persiguiendo? ¿El silencio le permite controlar mejor la situación? Aunque a veces lo parezca, a fin de cuentas tendrá una pareja que le tiene menos confianza. Regalar a su pareja algo de su tiempo para hablar de los problemas le simplificará la vida en el largo plazo.

2. Quizás aprenda algo nuevo
La persona con quien está casado ahora no es igual a la que conoció. Ninguno de ustedes es el mismo. Cada día aporta nuevas experiencias, reflexiones, sueños y planes. No cabe la menor duda de que si se esfuerzan por tener una buena comunicación descubrirán aspectos nuevos sobre el otro.
Estos descubrimientos van en dos direcciones. Descubrirán experiencias de la infancia de su cónyuge que jamás habían conocido. No las conocían porque estaban ocultas en la memoria de la persona amada. No las tiene presentes sino hasta que una nueva experiencia provoca el recuerdo.
Ven a un niño que cruza corriendo la calle, y su esposo dice “A esa edad por poco me atropella un auto”. Sigue el relato de la emoción infantil, el miedo de los padres y las lecciones que vienen del pasado lejano. Podría explicar por qué conduce tan lentamente en las zonas donde hay niños, o le permitirá prever cómo va a reaccionar si su hijo hace lo mismo dentro de algunos años.

¡Es divertido!
Una vez adoptada esta costumbre, tendrán ambos una vida común más plena y se convertirán en los mejores amigos.

Este artículo está adaptado del sitio web For Your Marriage, patrocinado por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.