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Enfrentarse sin rodeos a la batalla de vida familiar y laboral

Consejo de un profesional exitoso que no ha perdido la perspectiva

Robert Conrad ha alcanzado los más altos niveles de un juez federal en Charlotte, North Carolina, pero a través de su carrera profesional la gente lo ha visto primero como un hombre de familia. Él y Ann, su esposa, han estado casados durante 30 años y tuvieron seis hijos que tienen entre 20 y 28 años

Ha escrito y hablado para grupos de hombres acerca del equilibrio entre la vida en familia y la vida laboral. Padres para Siempre le pidió al Juez Conrad que compartiera su punto de vista.

Padres para Siempre:
¿Cuál le parece que sea la clave para lidiar con los conflictos entre el trabajo y la familia?

Conrad:
La clave es reconocer la tensión entre la búsqueda de la excelencia laboral y estar comprometidos con nuestros hijos. Debemos tener la voluntad de crear hábitos de vida para cumplir con ambas cosas. Los papás podrán trazar de manera diferente las líneas de equilibrio pero ambas deben perseguirse con pasión. Nuestros hijos nos necesitan más a nosotros que las cosas.

 

Consejo:
Cuando dejan de hablar del padre o éste ya no aparece en los dibujos de la familia, no se logró el balance correcto.

PPS:
Los hombres parecen ser renuentes a hablar acerca del tema porque lamentarse puede mostrar debilidad y lamentarse en el trabajo puede dañar la carrera. ¿Qué hacer?

Conrad:
Es importante integrar la familia y la vida laboral. Cuando el trabajo y la familia se dividen en compartimientos, nos volvemos testigos menos eficientes en ambos campos. La gente del trabajo debe saber qué tan en serio tomamos a la familia. Nuestra familia debe saber que el trabajo es bueno y más aún si se hace por la gloria de Dios.

Los actuales avances tecnológicos ofrecen oportunidades para dedicar más tiempo al hogar e incluso para trabajar una horas o unos días en casa, así como para una mayor interacción con la familia por medio de teléfonos celulares y mensajes de texto cuando se está en el trabajo. Cada vez que resulte apropiado, debemos utilizar estos avances para realizar el equilibrio entre la familia y el trabajo.

PPS:
Háblenos acerca de sus “actos intencionales” para conectarse con los hijos de cualquier edad y a cualquier nivel de la vida.

Conrad: En su libro The Effective Father (El padre eficiente), Larry McDonald describe la historia de la relación entre un padre y un hijo en la que un niño recuerda con cariño un viaje a pescar que realizó con su papá y las lecciones de vida que aprendió. No obstante, el despistado padre escribió en su diario: “Fui a pescar con mi hijo, otro día desperdiciado”. No hay días desperdiciados. Cada minuto con nuestros hijos es una oportunidad, una invitación para que las líneas de comunicación permanezcan abiertas, para tener recuerdos para toda la vida. Necesitamos dar pasos intencionales para crear oportunidades para influir en nuestros hijos.

Los actos intencionales en nuestra familia han incluido.

  • Desayuno los sábados. Cuando mamá toma un descanso y papá se lleva a los hijos a desayunar. Cada sábado uno de los hijos dice lo que desea y los demás se dividen los platos de pancakes. Esta tradición empezó cuando estaba en la escuela de leyes (hace más de 25 años) y continúa. Este sábado, tres de mis hijos mayores desayunarán conmigo.
  • ¿A quién le toca? Esto incorpora a un niño a un viaje de negocios fuera la ciudad toda la noche (de preferencia en auto, no en avión), lo que concede tiempo para el diálogo y rompe con los compartimientos en los que si divide el trabajo y la familia. Cuando el viaje de trabajo no se presta a que lo acompañe uno de los hijos, piense en conseguir un regalo para cada uno en cada viaje para que sepan que se acuerda de ellos y se emocionen por su regreso.
  • Cena de cumpleaños. En casa los cumpleaños eran grandes festejos. A la hora de la cena, sentados ante la mesa, cada miembro de la familia - incluyendo a los visitantes - le decían al niño festejado algo que admiraran en él.
  • Misa diaria de Cuaresma con los niños. Puede parecer más angelical de lo que es (¡si tan solo hubieran podido ver la molesta escena de meter a los niños al auto!). Pero esta simple costumbre puede impactar a los niños toda la vida.
  • Trabajo del sábado. Llevar a los niños al nuestro lugar de trabajo los sábados por la mañana y al final un obsequio por el buen comportamiento.
  • Ser entrenador o líder de jóvenes. Descubra áreas en las que comparte una pasión son su hijo, como ser entrenador deportivo, encabezar una tropa de scouts o inculcar intereses en el teatro, la música, etc.

Se debe tener cuidado de no enfatizar demasiado la importancia de los deportes o la actual tendencia paterna para hacer de su hijo el centro del universo. Muchos papás piensan que al principio consagran cantidades de tiempo obsesivas a sus carreras y disfrutan de los niños cuando la carrera se ha “consolidado”. Pero esta suposición es deficiente al menos en tres aspectos. Primero, los hábitos de la vida que se adquieren desde el principio, tienden a durar. Segundo, la carrera nunca se “consolida” realmente o se está satisfecho con la posición profesional. Tercero, los niños solo son pequeños (e impresionables) una sola vez.