News Worthy Dads

Historia de una curación

El 10 de junio de 2003, el Cardenal Dionigi Tettamanzi de Milán, rodeado de jueces y secretarios, firmó una solemne acta: la clausura oficial del proceso que reconoce  la milagrosa curación, por la intercesión de los Venerables Luis y Celia Martin, de Pietro Schillero, de Monza, nacido el 25 de mayo de 2002.
 

Ahí estaba su familia, cinco hermanos y hermanas, con cerca de cien personas más, entre ellas los médicos, testigos del proceso. Me encontraba ahí representando a la Diócesis de Lisieux.

Pietro nació con los pulmones en tan mal estado, que médicamente hablando, no podría sobrevivir. Fue sometido a asistencia respiratoria, y nadie imaginó que un día sería capaz de respirar normalmente.  El Padre Sangalli, un padre Carmelita, sugirió a los padres de Pietro que rezaran una novena a los padres de Santa Teresita. Lo hicieron también los fieles de la parroquia. El 29 de junio, día de su santo, Pietro estaba mucho mejor y el 26 de julio abandonó la clínica en perfecto estado de salud.

Esta curación, humanamente inexplicable, fue registrada por numerosos testigos, siete de los cuales eran médicos. El 10 de junio, el milagroso niño de trece meses paseaba por toda la capilla, a veces gateando bajo el escritorio del Cardenal, quien promulgaba el decreto del milagro,  ¡un espectáculo más bien raro en este tipo de corte!

Con este milagro, la beatificación de Luis y Celia Martin no tardará. Finalmente, le corresponde al Papa decidir.

†Guy Gaucher
Obispo Auxiliar de Bayeux y Lisieux


Addendum:  3 de Julio de 2008. Hoy la Santa Sede publicó la jubilosa noticia de que el Papa Benedicto XVI ha aprobado la curación del pequeño Pietro Schillero (por la intercesión de Luis y Celia) como un milagro, abriendo por lo tanto automáticamente la puerta de la beatificación a Luis y Celia, y el Santo Padre designó Lisieux para que tenga lugar el 19 de octubre de 2008, Domingo de las Misiones. A partir de ese día se les conocerá como Beatos Luis y Celia. Después de este día, otro milagro probado los conducirá automáticamente a la canonización.