Padres Sobresalientes Previos

‘El chico de la Gran Generación’
En un nuevo libro, la estrella de televisión describe la reunión de padre e hija

Rita Cosby, periodista de la televisión, ha entrevistado a celebridades internacionales, a políticos de todo tipo, transformadores de la cultura y estrellas de cine, e incluso recibió una carta del terrorista Timothy McVeigh de Oklahoma  City. Pero su tarea más importante fue más cerca de casa, cuando se propuso descubrir la identidad de la época de la guerra y el heroísmo oculto de su padre, Richard Cosby.

 “Definitivamente mi padre fue uno de los chicos de la Gran Generación, nunca habló al respecto”, dijo Rita en una entrevista para Padres para Siempre. “Fue prisionero de guerra y no supe su verdadero nombre hasta mucho después”.

Cuenta la historia de cómo se enteró de la juventud de su padre en un libro conmovedor, Quiet Hero - Secrets form My Father’s Past (Héroe silencioso - Secretos sobre el pasado de mi padre, disponible únicamente en inglés). Uno de los mensajes del libro es que para los hijos nunca es demasiado tarde para relacionarse con sus padres, a pesar de las heridas del pasado o el abandono, y para crear relaciones amorosas.

 “Me encontré inundada por cartas y llamadas”, dijo Cosby. Hubo una profunda reacción a este libro, más de la que tuve con cualquier otra cosa que haya hecho en mi vida. La gente me decía: ‘quiero acercarme a mi padre. Quiero saber más acerca de mi padre’.”

Su padre, un adolescente polaco durante la Segunda Guerra Mundial, se unió al movimiento clandestino de la Resistencia contra la invasión nazi, incluso mintiendo sobre su edad para poder arriesgar su vida en el frente de la batalla. Cuando los nazis intensificaron su control en todo el país, acabó por huir con otros por el sistema de alcantarillado de la ciudad. Después de establecerse en Estados Unidos y cambiar su nombre de Ryszard Kossobudski, Richard Cosby no quiso visitar Polonia hasta que el año pasado su hija lo llevó en  una nostálgica misión de reconocimiento.

Sin embargo, para la autora no siempre es fácil contar la historia. Cuando era adolescente, su padre abandonó a la familia para iniciar una nueva vida con una nueva esposa, dejando a Rita herida y con muchas preguntas acerca de este hombre fuerte pero extrañamente silencioso. La semilla para escribir el libro llegó después de la muerte de su madre. Rita se ocupaba de las pertenencias de la familia cuando encontró un maletín con algunas cosas ocultas de la época de la guerra que pertenecieron a su padre, incluyendo un brazalete de la Resistencia polaca y rótulos de prisionero de guerra. Supo que tendría que usar sus habilidades de periodista para descubrir detalles acerca del padre que desde la adolescencia vio en raras ocasiones. Con 84 años de edad y viviendo en Virginia, jubilado de una carrera de ingeniero civil, Richard Cosby estaba listo para recibir nuevamente en su vida a su hija.

Dijo que él está muy arrepentido y se disculpó por haber abandonado a la familia. Rita piensa que las heridas emocionales de sus experiencias durante la guerra le hicieron difícil la vida familiar y trató de encontrar la felicidad en otro lugar. “Mi padre dijo que hizo todo lo que pudo”, explicó ella. “La guerra le dejó daños emocionales”.

En esta historia la fe católica representa un papel. El padre de Rita creció en Polonia y su madre le regaló una medalla de la Virgen Negra de Czestochowa que llevaba en una cadena alrededor del cuello. Guardó la medalla incluso durante su época de cautiverio bajo los nazis y atribuye a la imagen el haber conservado su salud a pesar de que llegó a pesar 90 libras.

Acerca de su propia fe, Rita dijo: “Los dos mejores días de mi vida fueron cuando conocí al Papa Benedicto XVI y a Juan Pablo II. Como polacos, siempre tuvimos un sentimiento especial de conexión con Juan Pablo II”.

Agregó que “este libro es sobre cómo hay que defender lo que creemos, nuestros principios, luchar por algo más grande que nosotros mismos, como lo hizo mi padre durante la Resistencia Polaca”.

También trata sobre el amor, el perdón, la reconciliación y el valor, virtudes que deben ser el centro de la vida familiar. Como lo descubrió Rita, nunca es demasiado tarde para empezar.