Padres Sobresalientes

Un Padre 'Semper Fi'

Padres Sobresalientes Previos

 
 Coronel Ripley

El heroísmo viene de muchas formas, pero ésta es una definición en la práctica.

Colgar de manos y pies durante horas mientras se ata un paquete de explosivos de 500 libras a un puente estratégico, bajo un intenso fuego enemigo y detonar la carga al tiempo que se defiende físicamente a otros de toneladas de ráfagas de balas y ataques de mortero.

Se trata solo de un breve bosquejo de lo que hizo el Infante de Marina Coronel John Walter Ripley durante la guerra de Vietnam el Domingo de Resurrección de 1972, cuando recibió la orden de “aguantar hasta la muerte” en el puente de Dong Ha. Sus heroicas acciones detuvieron el avance de unos 20,000 efectivos de Vietnam del Norte y sus vehículos blindados, salvando así la vida de innumerables soldados de Estados Unidos y Vietnam del Sur.

Recibió la Cruz Naval por su valentía y su hazaña “Ripley en el puente” se enseña a todos los estudiantes de la Academia Naval de Estados Unidos. El libro intitulado The Bridge at Dong Ha (El Puente en Dong Ha) narra los acontecimientos de ese día.

Retirado a los 69 años, pero en forma y activo, John W. Ripley pasó en paz a mejor vida en su hogar en Annapolis, Maryland, a principios del mes pasado. Sobrevivió a dos trasplantes de hígado y aún se ejercitaba diariamente y fue parte integrante del campus de la Academia Naval de Estados Unidos donde se graduó en 1962.

En una ceremonia fúnebre en la Academia Naval el 7 de noviembre, a la que acudió el Comandante del Cuerpo de de la Infantería de Marina, General de cuatro estrellas James T. Conway, el Coronel Ripley fue sepultado con todos los honores militares, un saludo de 21 salvas y un vuelo de aviones Harrier en formación de “hombre perdido”.

Hombre de Fe

Una narración completa de la extraordinaria vida de John Ripley debe incluir su amor abnegado por su fe y su familia.

Fue un esposo devoto a Moline, su esposa, y un padre fuerte y comprometido con sus tres hijos y su hija.

“Fue un buen Infante de Marina, pero fue aun mejor padre”, dijo Mary D. Ripley, quien trabaja en el Instituto Naval de Estados Unidos en Annapolis.

Su hijo Thomas, también retirado de la Infantería de Marina, dijo en su elegía de la Misa funeraria: “Nuestro padre nos dio todo. Nunca tuvo un buen auto, nunca tomó vacaciones individuales ni tuvo cosas lujosas, todo fue para nuestra educación y nuestra superación. Era un padre generoso. A pesar de todos sus logros, siempre nos dimos cuenta de que nosotros fuimos su mayor éxito”.

Su hijo agregó: “La fe siempre jugó un papel muy importante en las decisiones de nuestro padre. La fe es la razón de que siempre fuera increíblemente optimista”.

Sin lugar a dudas, el Coronel Ripley era un católico devoto que asistía a Misa diariamente en la capilla de la Academia Naval.

En la homilía de su funeral, el Padre Peter McGeory no habló de “Ripley en el puente”, sino de “Ripley en la familia”, de “Ripley en la Academia [Naval]”, de “Ripley en la capilla” y de “Ripley a las puertas” del cielo.

Observó que el Coronel Ripley no se contentó con descansar tras sus muchas medallas y menciones de honor, sino que vivía cada momento, incluso ya retirado, como un Infante de Marina: “¡Semper Fi!”

El Padre McGeory recordó un momento que resumió la fuerza y humildad del hombre, cuando en un juego de fútbol en la Academia Naval, vio por azar al coronel en una esquina del estadio, apoyado en una rodilla, dando de comer a su esposa inválida.

“Para mí, esta escena tranquila, amorosa, de un esposo totalmente devoto que presencié accidentalmente, fue lo que lo hizo un gran héroe”, explicó el Padre McGeory. “Tenía estas cualidades como las de Cristo, de genuina humildad y verdadero liderazgo de servicio, que naturalmente atrajeron a tantos hacia él”.

(El Instituto Naval de Estados Unidos ha subido  a YouTube un video del heroico “Ripley en el Puente” y  amablemente nos proporcionó información y la foto para este artículo)