La Fe


Hombres de Dios

¿Piensa que la religión no es para los hombres? ¿Deja que su esposa “se ocupe de la religión” en la familia o “vaya a misa por ambos”?

Bueno, piense de nuevo. La verdad es: Dios es para los hombres.

Claro, es verdad que existen más mujeres que hombres en la misa parroquial promedio y que el sacerdote en el altar a menudo está rodeado de servidoras, lectoras y ministras de la Eucaristía. Un hombre puede mirar desde los bancos y preguntarse, ¿dónde encajo? La homilía a veces no ayuda, llena de ideales de amor y paz, pero rara vez hace referencia a los problemas cotidianos que los hombres enfrentan en el trabajo y el hogar.

¿Qué debe hacer un hombre? La respuesta es: hágase fuerte y participe.

  1. Sea un ejemplo para sus hijos de lo que es un hombre fuerte cristiano. Las encuestas demuestran que la participación de un padre en la religión es clave para el desarrollo moral y la personalidad de sus hijos.
  2. Sea activo. Si parece que las mujeres se encargan de la parroquia, sea el hombre adicional en los bancos los domingos con su familia. Entre en contacto con los otros hombres de la iglesia y comparta su amistad, pensamientos y algunos momentos divertidos. Ofrézcase como voluntario, sea lector o ministro de la Eucaristía. Haga la diferencia con su presencia.
  3. Hágalo realidad. Si piensa que la religión es algo demasiado emotivo, hágala más terrenal y exigente.  Escuche los Evangelios y léalos para usted mismo en el hogar. Jesús era un hombre de amor y compasión profundos, pero no era ‘pura dulzura’. Detuvo tormentas con una palabra, hizo un látigo y echó a los ladrones del templo, expulsó a los demonios y se enfrentó al diablo en el desierto. Trate de hacer todo eso después de ayunar durante 40 días.


  4. Padeció una tortura insoportable mientras llevaba su cruz al Calvario, como sabrá cualquiera que haya visto la película La Pasión de Cristo de Mel Gibson. Finalmente, salvó al mundo. ¿Puede ser más varonil que eso? Si no recibimos este mensaje sobre Jesús, quizás sea porque su imagen fue suavizada para el consumo popular. Podemos encontrar la verdad por nuestra cuenta leyendo los Evangelios. No rechace la religión cristiana antes de conocerla como adulto.

  5. Conviértase en un héroe. Quizás no esté tan preparado para seguir los pasos de Jesús. Después de todo, él era Dios incluso cuando transitó en la tierra como un hombre. Conozca a los santos. Son realmente modelos humanos que vivieron lo que la Iglesia llama la ‘virtud heroica'. En otras palabras, fueron héroes. Hombres de Dios.

Puede ser que no se identifique con los monjes del siglo VI que caminaban descalzos sobre carbones ardientes, ¿pero qué tal con un sacerdote del siglo XX que fue detenido por los Nazis, se ofreció como voluntario para el confinamiento solitario en lugar de un prisionero judío y a quien finalmente se le inyectó veneno porque se rehusó a morir de hambre, fiebre y calor? Era Maximilian Kolbe, el santo de Auschwitz. Antes de decir que la religión es para los débiles, piense en la vida y la muerte de este hombre.

Es cierto que la mayor parte de las parroquias no tienen los sermones fervientes y los retiros espirituales masculinos sobre los que nuestros padres o abuelos nos contaban. Muchas no tienen las procesiones de Corpus Christi en las que los hombres llevan la cruz y el dosel por las calles. Es una lástima y quizás vuelvan los buenos tiempos.

Sin embargo, existe una sola forma de poner de su parte. Es confesarse, si lo necesita, e ir a Misa con su familia el domingo. Quizás no toda la parroquia cambie, pero usted, su esposa y sus hijos cambiarán, para mejor y es de esperar que para siempre.