EL DINERO


Lo esencial en el matrimonio

Por John R. Ingisano, CLU

"Las personas casadas son más saludables que las solteras” proclamó un titular de Associated Press en diciembre de 2004.

Dejando de lado todos los debates irónicos sobre Marte vs. Venus, la mayoría de las personas disfrutan al recorrer el camino de la vida en pareja. La estabilidad y rutina de la vida de casados generalmente conduce a la prosperidad y la longevidad. También acarrea responsabilidades financieras.

La riqueza es un beneficio del matrimonio. Las personas casadas, en general, son más prósperas. La Oficina de Censos de EE.UU. informa que los ingresos promedios por hogar en los Estados Unidos en 2006 fueron de $43.318.

Para los hombres solteros, fueron de $40.668; para las mujeres solteras, de $30.724.

Además, el patrimonio neto promedio de las parejas casadas es de $91.218.

Para los solteros, se calcula en menos de un tercio de esa cifra: $24.659 para los hombres y $23.028 para las mujeres. Esto se debe en parte a los ingresos dobles, pero también a la capacidad de comprometerse en una planificación a largo plazo.

La salud es otro beneficio. El Centro Nacional de Estadísticas sobre Salud revela que, en cada categoría de edad, los hombres y mujeres casados presentan menos incidencias de problemas de salud.

Entre los 18 y los 44 anos de edad, de acuerdo con el estudio, sólo el 4,5% de las personas casadas presentó problemas de salud. Por el contrario, el 14.1% de las personas viudas y el 10,6% de los hombres y mujeres divorciados o separados calificaron su salud como deficiente.

En general, a los hombres les va mejor cuando están casados: comen mejor y se sienten mejor. Las mujeres son más saludables en el matrimonio también, pero tiene mucho que ver con la calidad de sus relaciones.

Lo esencial: las personas casadas son generalmente más sanas y tienen más dinero.

Sin embargo, el matrimonio también lleva consigo una carga financiera. Si usted está casado y tiene una familia, debe mantener y proteger a sus seres amados en caso de que le suceda algo. Además, necesita tomar las medidas necesarias para lo que se espera que sea la jubilación prolongada y saludable de dos personas.
¿Qué hacer? Aquí presentamos tres pasos:

1. Planifique para una vida duradera juntos. Eso significa ahorrar para la jubilación. Efectúe aportes máximos a cuentas IRA y aproveche los planes 401(k) en el trabajo.

2. Planifique para su cónyuge para después de que usted se haya ido. Si muere prematuramente, toda la carga financiera del mantenimiento de un hogar y quizás la educación de los ninos recaiga en su cónyuge. Asegúrese de tener un seguro de vida adecuado para ayudar a que su cónyuge cumpla con sus responsabilidades permanentes. Si es un hombre casado, es posible que su esposa probablemente lo sobreviva. Eso aumenta considerablemente la necesidad de un seguro de vida.


 3. Planifique para la enfermedad. No existe sustituto para una cobertura de calidad que se ocupe de la salud y de ingresos en caso de discapacidad. Esto protege todo lo que ha conquistado con su trabajo durante anos. Además, aprenda más sobre el seguro de salud a largo plazo, que puede proteger los bienes de su cónyuge y herederos si tiene que trasladarse a una clínica médica o requiere atención domiciliaria prolongada. Lo esencial: Si es casado, disfrute los muchos beneficios personales que le brinda estar casado, pero asegúrese de seguir estos pasos básicos para proteger su seguridad financiera y la de su familia.

(Este artículo se reproduce con autorización de la revista Columbia, la publicación mensual de los Caballeros de Colón. Para obtener más información sobre temas financieros, visite  website)

John R. Ingrisano es escritor financiero y consultor de negocios que se especializa en administración del dinero, seguros y planes de jubilación. Su dirección de correo electrónico es john@thefreestyleentrepreneur.com.